Matanzas

El puente de hierro de Versalles, en Matanzas, llegó al final de su vida


Reparación del Puente de Hierro
Río Yumurí

Un centenario, ¿se despide?

El Puente de Hierro, en Versalles, destinó 107 años de vida a servir de enlace entre el puerto matancero y el resto de la ciudad. Nunca se interrumpió el paso de trenes sobre el río Yumurí, pero hoy la realidad es distinta.

Un mantenimiento ineficiente, corrosión avanzada a causa de la indolencia de pescadores y bañistas y diseño inadecuado para las características de las locomotoras modernas, se conjugaron para llevar al puente Dubrocq a un estado de fallo.

Entre octubre y noviembre de 2011 se comenzó la reparación a cargo de la Empresa de Astilleros de Cabaña. Inicialmente se restauraron los aparatos de apoyo, al tiempo que se mantenía el tráfico. Pero la ruptura repentina de dos secciones en el extremo de Versalles provocó un descenso de 18 centímetros, y por tanto el cierre definitivo de la vía.

galería de fotos

MANOS A LA OBRA
Entró en escena la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería de Matanzas (EMPAI), con la misión de valorar las circunstancias y desarrollar una propuesta acorde con las posibilidades económicas. El MSc. Héctor Alfonso Pérez y el Dr.C. Luis R. González Arestuche se encuentran entre los especialistas responsables del proyecto.

“Este viaducto, además de su longevidad, ha sido bastante explotado. Por esa estructura transita toda la carga hacia la zona de los puertos; por tanto, su cierre provoca pérdidas económicas significativas. Sin embargo, era la única solución para restablecer la vía durante la zafra azucarera de este año”, puntualiza Alfonso Pérez.

“Las reparaciones anteriores se realizaron con el sistema de ventana, que permite el paso del ferrocarril en horas determinadas del día y en los intervalos se realizan los trabajos de mantenimiento, mas nunca alcanzaron la profundidad necesaria”.

Recuerda González Arestuche que “desde 1999 se han hecho reparaciones parciales que no resolvían la situación en su totalidad. El proceso actual es prácticamente una reconstrucción y tal vez pierda su condición de cuarto puente centenario de la ciudad”.

Se le incluirán piezas prefabricadas en La Habana, lo que garantiza, además de la calidad, el ahorro de importaciones. Las empresas Distancias y Vías de Ferrocarriles y el Centro para las Investigaciones de Vías Férreas asumen las inversiones, la EMPAI está a cargo del proyecto, y de la ejecución, la Empresa de Astilleros de Cabaña y la de Ciudad de La Habana.

Además, se cuenta con profesionales de la más alta calificación en el país, con tecnología avanzada como soldaduras impermeables bajo el agua. Las condiciones de seguridad, por ejemplo, la red y el andamiaje, están garantizadas, y hasta el momento no ha ocurrido ningún accidente de trabajo.

“ES NECESARIO UNA SEGUNDA OPCIÓN”
La fecha de entrega de la estructura reparada depende de la disponibilidad de los recursos, las inclemencias del tiempo y la fuerza de trabajo, que hasta el momento se mantienen estables. Sin embargo, la vida útil prevista después de esta restauración es de 18 a 24 meses, sin posibilidad de prórroga.

“Casi todos los elementos se encuentran en estado de fatiga –asegura Alfonso Pérez-. Calculamos que el tiempo útil sería de dos años. Reconocemos la responsabilidad que juega esa vía para el desarrollo de la Refinería de Matanzas, por tanto no podemos crear expectativas que no pueden ser cumplidas. Es necesario una segunda opción”.

“Esa vía colapsó, su servicio terminó. En otras condiciones la decisión lógica sería sustituirlo. Su arreglo busca solucionar el problema de la zafra y de la exportación de azúcar al exterior, pero no admite más reparaciones”.

UN DEBER DE TODOS
Matanzas, la Ciudad de los Puentes, perderá pronto una de sus estructuras insignes, y aunque será reemplazada por otra que sustituya su función pragmática, es un daño estético y patrimonial que pudiera haberse evitado con un frecuente mantenimiento, un mayor control por parte de las autoridades y un incremento de la conciencia de los matanceros.

González Arestuche advierte: “es una situación irreversible. Sin embargo, otros están en mal estado y la historia se pudiera repetir. Por ejemplo, el Calixto García, en la calzada de Tirry, y el de La Concordia o General Lacret Morlot, en Versalles, requieren un mantenimiento profundo. En el caso del viaducto de San Luis, su estructura está menos dañada, su deterioro es externo”.

“La provincia de Matanzas requiere una brigada especializada que se dedique a este tipo de reparaciones”.

Los puentes enlazan belleza arquitectónica y pragmatismo. Unen dos tierras destinadas por la naturaleza a estar distantes. Desafían las leyes de la gravedad y muestran la inteligencia imparable de los hombres. Nuestro deber es cuidarlos, para que Matanzas conserve su apelativo de Ciudad de los Puentes.

Anuncios

Por favor, dime qué piensas...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s