Matanzas

Vamos por más verano


La ciudad de Matanzas creció alrededor de la bahía que le dio nombre, por eso sus habitantes se saben bendecidos por las aguas. Cada verano, cuando el Sol cubano se vuelve más ardiente y el período vacacional abre sus puertas, las playas se convierten en el eje principal para el disfrute de la familia matancera.

Niños, jóvenes e incluso adultos de edad inconfesable escapan del calor sofocante del hogar en busca de esparcimiento y recreación al aire libre. Las propuestas estatales unidas a las nuevas modalidades de trabajo por cuenta propia, implementadas a partir del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, ofrecen una combinación de diversión, gastronomía, cultura y deporte.

Los adolescentes son los más entusiastas respecto a las opciones deportivas que se ofertan en la playa El Tenis: “Yo prefiero el voleibol, pero también se juega fútbol, baloncesto, damas y deportes de mesa. La música es constante desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde y a veces un poco más”, cuenta Karel Girbau, joven recién graduado del Instituto Politécnico de Informática.

Según fuentes oficiales, el sector gastronómico en el municipio garantizará las ofertas de comida rápida en diferentes puntos de la ciudad, entre los que destacan los habituales de las playas El Tenis, Allende, Bahía, La Caridad, Buey Vaca y El Mamey. Varadero contará con productos en moneda nacional y convertible para satisfacer las necesidades de los diferentes bolsillos. La gastronomía especializada traerá sorpresas para los matanceros y los visitantes extranjeros.

Este año, los cuentapropistas serán coprotagonistas en la fiesta veraniega. Desde alimentos sencillos hasta la más exótica comida china, las ofertas conjugarán calidad e higiene, pero el buen trato continúa como la variable insuficiente. Saber vender o no saber vender es la cuestión.

Mairin Arteaga, pinareña que visita por primera vez Matanzas, narra sus impresiones sobre la combinación del sector estatal con el privado: “Los kioskos con comida son abundantes, uno no logra decidir entre tantas delicias aquí en la playa de Allende: pizza, helados, panes con queso, maní, aunque los precios de los particulares son a veces excesivos”.

En cambio, la preocupación de Miriam Horta, madre de dos niños que disfrutan de las aguas de la playa Buey Vaca, es la escasez de líquidos fríos: “Con este calor, lo que a uno más le apetece es un refresco. Sin embargo, solo encuentro a la venta los enlatados de diez pesos, que además de ser dañinos por la gaseosa, los venden calientes. Aunque uno tenga moneda convertible para comprar en un kiosco por divisas, no existe ninguno cerca”.

Un verano en Cuba es un carnaval donde los colores, olores y sabores se mezclan como piña colada. Después de meses de trabajo y estudio, los matanceros están listos para sentir y disfrutar de sus playas, del calor de su gente y de las propuestas que vienen de la mano del Estado y en este año, también de los trabajadores por cuenta propia. Bienvenido sea entonces este verano, Verano por más.

Anuncios

Por favor, dime qué piensas...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s